El expresidente Pedro Castillo, actualmente sentenciado por el delito de conspiración para rebelión, se pronunció sobre el escenario internacional tras la intervención militar de Estados Unidos que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, operación que —según se informó— fue ordenada por el mandatario estadounidense Donald Trump. A través de un extenso mensaje difundido en su cuenta oficial de X (antes Twitter), Castillo calificó la acción como una “invasión” y arremetió contra la derecha peruana y latinoamericana, a la que acusó de celebrar el hecho por alinearse con intereses extranjeros.
En su pronunciamiento, el exjefe de Estado peruano sostuvo que la intervención estadounidense vulnera principios fundamentales del derecho internacional, como el respeto a la soberanía de los pueblos y la convivencia pacífica entre naciones. Desde su perspectiva, este tipo de acciones militares no solo afectan la estabilidad regional, sino que también evidencian una subordinación política e ideológica de determinados sectores de América Latina al poder de Estados Unidos.
Críticas directas al fujimorismo y a la derecha peruana
Castillo fue particularmente duro con la derecha peruana y el fujimorismo, a quienes acusó de celebrar la captura de Maduro con fines políticos internos. Según el exmandatario, estos sectores creen erróneamente que un discurso favorable a la intervención militar estadounidense podría mejorar su posicionamiento electoral de cara a las Elecciones Generales 2026.
“La derecha y el fujimorismo creen que este hecho, totalmente al margen del respeto irrestricto a los derechos de la soberanía de los pueblos del mundo, abonará a favor de su campaña política y electoral nacional 2026”, escribió Castillo. No obstante, sostuvo que dicha estrategia no dará resultados y que, por el contrario, profundizará el desprestigio de estos grupos políticos.
En su mensaje, el exmandatario aseguró que estos sectores están “disminuidos y desprestigiados” por lo que calificó como una “historia delictiva y violatoria de los derechos humanos”, y que su apoyo a la intervención estadounidense no hará más que alejarlos de la ciudadanía peruana.
Acusaciones de intereses económicos y geopolíticos
Castillo también atribuyó a la intervención de Estados Unidos un objetivo económico central: el control de los recursos naturales de Venezuela, especialmente el petróleo. Calificó la operación como una “invasión imperialista inhumana y genocida” y afirmó que responde a intereses de apropiación ilegal de las riquezas venezolanas.
En esa línea, advirtió que este episodio no favorecerá a los actores políticos peruanos que —según dijo— buscan mantener al país bajo una supuesta “tutela yanqui” para continuar explotando recursos naturales y controlar instituciones estratégicas del Estado. “No ayudará a sus operadores y defensores en el Perú”, subrayó, asegurando que estos sectores “terminarán de hundirse en el olvido y el rechazo de la historia nacional”.
Mensaje a la derecha latinoamericana y mundial
Pedro Castillo amplió sus críticas a la derecha latinoamericana y mundial, a la que acusó de someterse “torpemente al capitalismo salvaje”. Según su análisis, estos grupos creen que el alineamiento con potencias militares garantizará protección económica y bélica frente al crecimiento de regiones y países que apuestan por modelos soberanos de desarrollo.
Castillo sostuvo que existen naciones que han demostrado que es posible buscar el bienestar de sus pueblos sin recurrir a invasiones ni guerras, y que la historia juzgará a quienes justifican intervenciones militares bajo argumentos de seguridad o estabilidad internacional.
El mensaje del exmandatario se da en un contexto de reconfiguración del escenario político regional y de movimientos estratégicos con miras a los comicios del 2026 en el Perú. Aunque Castillo permanece fuera del poder y enfrenta una situación judicial adversa, sus declaraciones buscan mantener presencia en el debate político, especialmente entre sectores críticos de la política exterior estadounidense y de los partidos tradicionales peruanos.
Analistas coinciden en que este tipo de pronunciamientos apuntan a reforzar un discurso antiimperialista y de confrontación ideológica, que históricamente ha tenido eco en determinados sectores sociales, aunque también genera fuerte rechazo en otros.


