Con el objetivo de reforzar la calidad nutricional y sanitaria de los alimentos que se entregan a miles de estudiantes en todo el país, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) realizó una nueva reunión técnica con productores y fabricantes, centrada en la mejora de las especificaciones del huevo, uno de los insumos clave del servicio alimentario escolar.
La jornada de trabajo se desarrolló en las instalaciones de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y contó con la participación de la directora ejecutiva del PAE, Saby Mauricio Alza, además de especialistas del programa y representantes del sector productivo. El encuentro formó parte de las mesas técnicas impulsadas por la entidad para recoger aportes que permitan optimizar los estándares de calidad de los alimentos que llegan a las escuelas públicas.
Durante la sesión, se revisó de manera detallada la ficha técnica del huevo, abordando aspectos fundamentales como las características organolépticas —sabor, olor, color y textura—, así como las condiciones de almacenamiento, rotulado y transporte, de acuerdo con la normativa sanitaria vigente. También se evaluaron los mecanismos de vigilancia sanitaria, con el fin de asegurar que el producto cumpla con todos los requisitos de inocuidad desde su origen hasta su consumo final.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue que el huevo será incluido dos veces por semana en el menú escolar, a partir de la segunda convocatoria del proceso de contrataciones. Esta decisión busca mejorar el aporte proteico de la dieta de los estudiantes y fortalecer su desarrollo físico e intelectual, especialmente en las zonas con mayores índices de vulnerabilidad social.
Como parte del fortalecimiento del sistema de control, el PAE anunció que próximamente publicará un instructivo para la toma de muestras de alimentos, documento que se convertirá en una herramienta clave para la supervisión permanente del servicio. Este instructivo contará con métodos de ensayo y planes de muestreo, que se aplicarán a cada producto monitoreado en sus distintas modalidades de entrega, permitiendo una evaluación técnica más rigurosa.

En el marco de la reunión, los representantes del PAE y de los fabricantes suscribieron compromisos y protocolos de integridad y buena conducta, reafirmando la voluntad de ambas partes de mantener procesos transparentes y alineados con los principios de ética pública. Esta articulación entre el Estado y el sector privado es considerada fundamental para consolidar un modelo de gestión eficiente, que priorice el bienestar de los escolares.
Desde el programa se destacó que estas acciones forman parte de una estrategia integral orientada a resultados, que no solo busca mejorar la calidad de los alimentos, sino también fortalecer la confianza de la ciudadanía en el servicio de alimentación escolar. La mejora continua de los procesos técnicos permite reducir riesgos sanitarios y garantizar que cada ración entregada cumpla con los más altos estándares.
Con estas medidas, el PAE reafirma su compromiso con las políticas de inclusión social y seguridad alimentaria, beneficiando directamente a más de 4.2 millones de estudiantes en todo el país. La iniciativa no solo impacta en la nutrición diaria de los escolares, sino que contribuye al desarrollo de mejores condiciones de aprendizaje y a la construcción de un futuro más saludable para las nuevas generaciones.


