La fiebre por Bad Bunny ya se apoderó de Lima. Desde tempranas horas del día, cientos de fanáticos comenzaron a formar extensas colas en los alrededores del Estadio Nacional para asegurar su ingreso al esperado concierto del artista puertorriqueño, quien regresa al país como parte de su gira internacional “DeBí TiRaR MáS FOtoS World Tour”.
Algunos seguidores incluso pasaron la noche en vela para no perderse ni un segundo del espectáculo. La emoción se ha trasladado también a las redes sociales, donde abundan las fotos, videos y transmisiones en vivo que muestran el ambiente festivo previo al show del llamado “Conejo Malo”, convertido hoy en uno de los artistas más influyentes de la música urbana a nivel mundial.
Regreso triunfal a la capital
Bad Bunny vuelve a Lima luego de su exitoso concierto en 2022, que dejó el listón alto entre sus seguidores peruanos. Esta vez ofrecerá dos fechas consecutivas, el viernes 16 y sábado 17 de enero de 2026, ambas en el Estadio Nacional, con entradas que se agotaron rápidamente desde el inicio de la venta.
Según la producción del evento, las puertas del estadio se abrirán desde las 3:00 p.m., por lo que se recomienda al público llegar con anticipación para evitar aglomeraciones y facilitar los controles de seguridad. La expectativa es máxima: miles de asistentes se preparan para corear los éxitos más recientes del artista, así como los clásicos que lo llevaron a la cima de la industria musical.
Transporte ampliado para el retorno seguro
Ante la masiva asistencia prevista, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) anunció una serie de medidas especiales para garantizar el retorno seguro de los asistentes tras los conciertos.
A través de sus canales oficiales, la entidad informó que la estación Estadio Nacional del Metropolitano permanecerá abierta de manera excepcional hasta la medianoche, permitiendo que los usuarios cuenten con una alternativa rápida y segura para desplazarse luego del espectáculo.
Asimismo, se ampliará el horario del Corredor Azul, específicamente la ruta 301, que conecta distritos clave como Barranco, Miraflores y el Rímac. Esta medida busca descongestionar el tránsito vehicular en la zona y facilitar la salida ordenada del público.
El paradero habilitado para este servicio se ubica en la intersección del jirón Saco Oliveros con la avenida Arequipa, punto estratégico para canalizar a los asistentes hacia distintos sectores de la ciudad.

