El Gobierno de transición encabezado por el presidente interino José Jerí enfrenta un nuevo episodio de cuestionamientos públicos tras revelarse que una veintena de empresarios chinos con vínculos contractuales con el Estado peruano fueron invitados a una gala sinfónica privada realizada el 30 de diciembre de 2025 en el Gran Teatro Nacional, uno de los espacios culturales más emblemáticos del país.
La información fue difundida por el diario Perú21, que detalló que el evento no fue de carácter abierto ni institucional, sino que contó con un acceso estrictamente restringido a una lista exclusiva de invitados seleccionados personalmente desde Palacio de Gobierno. A la ceremonia asistieron congresistas, ministros, altos funcionarios y empresarios, lo que ha reavivado el debate sobre el uso de espacios públicos y la cercanía del poder político con intereses privados.
Lista VIP enviada al Ministerio de Cultura
Según el informe periodístico, la Presidencia de la República remitió previamente la lista VIP al Ministerio de Cultura con la finalidad de garantizar una atención preferencial a los asistentes durante la gala. Este detalle ha sido clave en la controversia, ya que evidencia un nivel de coordinación institucional para un evento de carácter privado, en el que participaron personas con contratos vigentes o recientes con el Estado.
Entre los nombres más destacados figura Zhihua ‘Johnny’ Yang, empresario señalado como presunto operador del denominado “Club de la Construcción chino”, una red que habría facilitado la obtención de contratos públicos para empresas del país asiático en diferentes sectores estratégicos.
Reuniones fuera de agenda y versiones contradictorias
La presencia de Yang en la gala cobra mayor relevancia debido a los encuentros extraoficiales que sostuvo con el presidente Jerí días antes y después del evento. El primero se produjo el 26 de diciembre de 2025, cuando el mandatario acudió encapuchado a un chifa de propiedad del empresario. Un segundo encuentro tuvo lugar el 6 de enero de 2026, ya iniciado el nuevo año.
Inicialmente, Jerí aseguró que la reunión tuvo como finalidad coordinar actividades por el Día de la Amistad entre China y Perú. No obstante, posteriormente admitió que en dicho encuentro también participó el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, lo que incrementó las dudas sobre el verdadero propósito de la cita.
Invitados bajo investigación y contratos millonarios
La lista de asistentes incluyó además a Ji Wu Xiaodong, empresario investigado por presunto tráfico ilegal de madera, quien, pese a cumplir arresto domiciliario, habría ingresado en tres ocasiones al Palacio de Gobierno, según el reporte.
También fueron invitados Jingyu Li y Dai Yanpei, representantes de la empresa China Road and Bridge Corporation Sucursal Perú, compañía que durante 2025 obtuvo contratos millonarios con el Estado, especialmente en el sector salud y en proyectos de conservación de carreteras a través de Provías Nacional, de acuerdo con documentos oficiales citados por el diario.
A ellos se suman Kexin Meng y Li Hongbin, ciudadanos chinos cercanos al congresista Luis Cordero Jon Tay. Este último incluso difundió videos del evento en redes sociales, evidenciando el carácter exclusivo de la gala y la presencia de invitados extranjeros con vínculos políticos.
Respuesta oficial y silencio de los invitados
Consultado por Perú21, Palacio de Gobierno afirmó que las invitaciones respondieron a la intención de integrar a diversas comunidades y agrupaciones empresariales, y negó cualquier relación personal o comercial entre el jefe de Estado y los asistentes.
De todos los empresarios mencionados, solo Kuan Wang aceptó declarar públicamente. Señaló que acudió por invitación de amigos y aseguró no conocer personalmente al presidente Jerí. El resto de los involucrados evitó responder las consultas periodísticas.
Ausencia del presidente y contexto político
Pese a haber extendido las invitaciones, el mandatario no asistió finalmente a la gala, ya que viajó a Cusco para cumplir actividades oficiales relacionadas con el choque de trenes en la ruta hacia Machu Picchu, ocurrido ese mismo día.
La polémica estalla cuando el Gobierno de transición acaba de cumplir 100 días de gestión, un periodo marcado por el aumento de la criminalidad, la crisis de seguridad ciudadana y la responsabilidad de organizar las próximas elecciones generales.
Posibles contratos y sospechas de adjudicación directa
De acuerdo con el semanario Hildebrandt en sus trece, la reunión en el restaurante con Zhihua ‘Johnny’ Yang no habría sido únicamente protocolar. Según esta versión, el encuentro pudo haberse dado para tratar un posible contrato para la instalación de cámaras de vigilancia en autobuses de transporte urbano, el cual se adjudicaría sin concurso público, amparándose en una situación de emergencia frente al avance del crimen organizado.

