La gala de los premios Grammy estuvo marcada no solo por la música, sino también por un fuerte mensaje político y social a favor de los inmigrantes en Estados Unidos. Diversos artistas aprovecharon el escenario para pronunciarse sobre el tema, pero fue el cantante puertorriqueño Bad Bunny quien lideró las críticas más contundentes contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), consolidándose además como el gran protagonista de la noche al ganar el premio a álbum del año.
El artista urbano se llevó el máximo galardón por su producción “Debí tirar más fotos”, convirtiéndose en el primer álbum en español en obtener este reconocimiento en la historia de los Grammy. Sin embargo, antes de recibir el premio mayor, Bad Bunny ya había captado la atención del público durante su discurso al recoger el Grammy a mejor álbum de música urbana.
“Antes de dar gracias a Dios, quiero decir ‘ICE Out’”, expresó el cantante ante un auditorio que reaccionó con aplausos. Acto seguido, lanzó un mensaje directo en defensa de la comunidad migrante: “No somos salvajes. No somos animales. No somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses”, afirmó, en una de las frases más comentadas de la ceremonia.
En su intervención, Bad Bunny también reflexionó sobre el clima de polarización que atraviesa Estados Unidos. “Sé que es difícil no odiar en estos días, y estaba pensando que a veces nos contaminamos; el odio se vuelve más poderoso con más odio”, señaló. Frente a ello, exhortó a combatir la intolerancia con un mensaje claro: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Minutos después, al subir al escenario del Crypto.com Arena de Los Ángeles para recibir el Grammy a álbum del año, el cantante volvió a destacar el rol de los inmigrantes en la sociedad estadounidense. “Quiero dedicar este premio a todas las personas que tuvieron que dejar su tierra, su país, para seguir sus sueños”, dijo durante su discurso de aceptación, reforzando así su postura de respaldo a quienes migran en busca de mejores oportunidades.
El mensaje de Bad Bunny fue respaldado por otros artistas presentes en la gala. El conductor del evento, Trevor Noah, incluso se sentó junto al cantante entre el público y lo felicitó por su residencia de conciertos en Puerto Rico. En tono de broma, Noah comentó: “Si las cosas siguen empeorando aquí en Estados Unidos, ¿puedo irme a vivir contigo a Puerto Rico?”. A lo que el artista respondió: “Trevor, tengo noticias para ti: Puerto Rico es parte de Estados Unidos”. “No se lo digas a ellos”, replicó el presentador entre risas.
La ofensiva contra las políticas migratorias también se reflejó en los símbolos visibles durante la ceremonia. Cantantes como Billie Eilish, su hermano Finneas O’Connell y Hayley Bieber lucieron pines con el lema “ICE Out”. Incluso la legendaria compositora Carole King, de 83 años, llevó el mismo mensaje al entregar a Eilish el premio a canción del año por “Wildflower”.

