Un suboficial de segunda de la Policía Nacional del Perú (PNP) fue asesinado a balazos durante la madrugada de este martes 3 de febrero al interior de un bar clandestino ubicado en la cuadra cuatro del Paseo Colón, en pleno Cercado de Lima. El crimen, que quedó registrado por una cámara de seguridad del establecimiento, viene siendo investigado por las autoridades y ha generado profunda conmoción en la institución policial.
Según información preliminar, el ataque ocurrió aproximadamente a las 2:00 a. m. Las imágenes difundidas muestran que el efectivo policial se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas dentro del local cuando un sujeto, vestido con un polo negro, ingresó aparentemente con la intención de utilizar los servicios higiénicos del establecimiento.
De acuerdo con el registro audiovisual, segundos después de que el civil ingresara al baño, el suboficial evidenció incomodidad y decidió seguirlo. En ese momento, el agente policial sacó su arma de reglamento e ingresó al servicio higiénico, donde apuntó al sujeto y le disparó en una de las piernas. Este hecho desencadenó un forcejeo violento entre ambos dentro del reducido espacio.
Durante el enfrentamiento, el civil logró desarmar al suboficial y apoderarse de la pistola. Acto seguido, le disparó en reiteradas ocasiones, causándole heridas mortales. Tras perpetrar el ataque, el agresor huyó rápidamente del lugar junto a otra persona, cuya identidad y nivel de participación aún no han sido confirmados por la Policía Nacional.
La víctima fue identificada como Omar Iván Rau Montalvo, suboficial de segunda de la PNP, quien, según información difundida por América Noticias, prestaba servicio en la comisaría Petit Thouars. El agente recibió al menos tres impactos de bala en el pecho. A pesar de los intentos por auxiliarlo, fue trasladado de emergencia al hospital Arzobispo Loayza, donde los médicos confirmaron que llegó sin vida.
Las diligencias policiales también revelan que, durante la huida, el presunto autor del crimen habría resultado herido de bala en una de las piernas, por lo que abandonó el local cojeando. Este detalle ha sido incorporado como un elemento clave en las investigaciones, ya que se presume que el sospechoso pudo haber buscado atención médica en algún centro de salud de Lima Metropolitana.
Tras conocerse el asesinato, agentes de la PNP llegaron al lugar de los hechos, acordonaron el perímetro y realizaron las primeras diligencias, incluido el levantamiento del cuerpo y la recopilación de pruebas. Los efectivos que atendieron el caso reconocieron a la víctima como miembro activo de la institución, lo que provocó un fuerte impacto emocional entre sus colegas.
Pese a contar con material audiovisual del crimen, las circunstancias exactas del asesinato aún no han sido plenamente esclarecidas. Las autoridades manejan diversas hipótesis, entre ellas un posible acto de defensa, un altercado originado bajo los efectos del alcohol o un hecho vinculado a la criminalidad común. Asimismo, se investiga por qué el suboficial habría desenfundado su arma de reglamento sin que existiera, hasta el momento, un motivo aparente que justificara su accionar.

