El expresidente Martín Vizcarra presentó este lunes una denuncia penal ante la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Lima Este contra Henry García Malpartida, director de Seguridad Penitenciaria del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), así como contra otros funcionarios de dicha institución, por los presuntos delitos de abuso de autoridad y violación a la intimidad en su forma agravada.
La acción legal se produce tras la requisa realizada en su celda del penal de Barbadillo, diligencia que, según el exmandatario, derivó en la filtración de fotografías a la prensa, lo que habría vulnerado sus derechos fundamentales. Vizcarra cuestionó que las imágenes de una intervención penitenciaria de carácter interno hayan sido difundidas públicamente sin justificación alguna.
De acuerdo con la versión del expresidente, el último sábado personal del centro penitenciario ejecutó una primera requisa en su celda sin hallar ningún objeto irregular o prohibido, ya que —según precisó— todos los bienes que posee se encuentran debidamente autorizados para cubrir sus necesidades básicas. No obstante, indicó que al día siguiente, domingo, se realizó una segunda intervención, la cual consideró innecesaria y carente de justificación.
Vizcarra afirmó que esta segunda requisa se efectuó pese a que las autoridades penitenciarias tenían pleno conocimiento de la diligencia realizada horas antes, lo que, a su criterio, evidencia un uso arbitrario de las facultades del INPE. Además, sostuvo que en menos de 24 horas fue sometido a tres requisas consecutivas, un hecho que calificó como inusual y desproporcionado.
A través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), el exjefe de Estado denunció que estas intervenciones no responderían a razones de seguridad penitenciaria, sino a una orden proveniente de instancias superiores. En un mensaje de tono crítico, cuestionó las prioridades de las autoridades frente al avance de la criminalidad en el país.

“¡La orden viene de arriba! Reto a Jerí para que venga a la próxima requisa a mi habitación, a ver si con ello disminuye la extorsión y el sicariato, hoy desbordados en el país”, escribió Vizcarra, en una publicación que generó amplia repercusión en redes sociales.
El exmandatario también sugirió la existencia de intereses políticos detrás de estas acciones y apuntó contra sectores del poder que, según él, buscan hostigarlo mediante medidas penitenciarias reiteradas y exposición mediática.
Cabe precisar que la requisa en el penal de Barbadillo no solo se realizó en la celda de Vizcarra, sino también en las habitaciones de los expresidentes Ollanta Humala, Pedro Castillo y Alejandro Toledo, quienes cumplen o afrontan diferentes procesos y sentencias judiciales. Sin embargo, Vizcarra sostiene que, en su caso, la filtración de imágenes constituye un agravante que configura una vulneración a su derecho a la intimidad.

