El caso del atropello mortal de la deportista Lizeth Marzano en el distrito de San Isidro suma un nuevo capítulo que trasciende el ámbito penal y alcanza ahora al Ministerio Público. El fiscal José Domingo Pérez puso en debate público la presunta influencia de altos funcionarios en el entorno de defensa de Adrián Villar Chirinos, principal investigado por la muerte de la joven atleta.
Durante su programa digital “Mejor con Domingo”, Pérez cuestionó posibles conexiones entre abogados vinculados al caso y el actual fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez. El magistrado se refirió específicamente a la relación entre Jefferson Moreno, primer abogado de Villar, y el letrado José Luis Castillo Alba.
“Preguntemos, ¿quién era el abogado de Adrián Villar?”, planteó Pérez, recordando que Jefferson Moreno participó en la audiencia judicial del 23 de febrero, en la que se evaluó el impedimento de salida del país del investigado.
Según la reconstrucción expuesta por el fiscal, Moreno sería amigo de Castillo Alba, quien en entrevistas televisivas reconoció su cercanía con Tomás Gálvez. A partir de estos vínculos, Pérez lanzó una interrogante directa: “Doctor Tomás Gálvez, ¿era usted el pez gordo al que se hacían referencia en este caso?”, en alusión a los chats divulgados tras el accidente.
La expresión “peces gordos” apareció en conversaciones de WhatsApp atribuidas a Francesca Montenegro, influencer y expareja de Villar. En los mensajes, Montenegro ofrecía al conductor la posibilidad de contactar abogados “de peso” para su defensa. “Mi mamá pregunta si quieres que le cuente para ver si te pasa uno de sus peces gordos”, se lee en uno de los textos difundidos públicamente.
Para Pérez, estas revelaciones ameritan una investigación exhaustiva que determine si existió algún intento de interferencia o protección indebida en el proceso penal. El fiscal también cuestionó que el titular interino del Ministerio Público no haya mostrado —según su opinión— la misma firmeza para exigir celeridad en el caso Marzano como en otras investigaciones de alto perfil.
“¿Por qué no es así de agresivo para pedirles a los fiscales del caso de Lizeth Marzano mayor compromiso?”, expresó, en una crítica directa que añade tensión institucional en el Ministerio Público.
Las declaraciones del fiscal se producen en un contexto de alta sensibilidad social. El atropello de Lizeth Marzano generó indignación pública y renovó el debate sobre responsabilidad penal en accidentes de tránsito con resultado fatal.
Desde la familia de la víctima, el hermano mayor, Gino Marzano, cuestionó la posibilidad de que la defensa busque dilatar el proceso judicial. “Esperemos no tener más sorpresas con ese tipo de revelaciones de ‘peces gordos’”, declaró ante la prensa. Asimismo, lamentó que en lugar de sugerir influencias, no se recomendara al investigado “ponerse a derecho”.
Por su parte, la madre de Francesca Montenegro, Alexandra Denegri, rechazó cualquier insinuación de injerencia indebida. En entrevista con la periodista Milagros Leiva, aclaró que la expresión utilizada era coloquial y no aludía a autoridades fiscales ni a funcionarios públicos.
“Hay ‘peces gordos’ en el periodismo, por ejemplo. Me refería a un abogado de peso que pueda ayudar a Adrián con este proceso”, explicó Denegri, intentando desmarcar la frase de cualquier connotación política o institucional.

