Una de las decisiones más polémicas del Congreso de la República vuelve a tomar relevancia en medio de la campaña electoral. Se trata del blindaje político que permitió al congresista Roberto Sánchez Palomino evitar su suspensión, pese a haber sido acusado constitucionalmente por su presunta participación en el intento de golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo.
La noche del 22 de marzo de 2023, el Pleno del Congreso vivió una sesión marcada por la tensión política. Con 50 votos a favor, 21 en contra y 13 abstenciones, se aprobó acusar constitucionalmente a Sánchez, quien hoy es candidato presidencial por Juntos por el Perú y postula también a la Cámara de Diputados por Lima.
Sin embargo, lo que parecía un paso previo a su suspensión tomó un giro inesperado. Al someterse a votación la medida que buscaba apartarlo del cargo mientras duraran las investigaciones, el resultado fue contrario: solo 27 congresistas votaron a favor, frente a 39 en contra y 18 abstenciones. De esta manera, Sánchez logró mantenerse en funciones gracias a una votación clave que evidenció alianzas inesperadas.
Votos decisivos y alianzas contradictorias
El rechazo a la suspensión de Sánchez se sustentó principalmente en votos provenientes de bancadas que, en teoría, mantienen posturas políticas opuestas a la suya. Entre ellos destacaron 15 legisladores de Fuerza Popular, quienes votaron en bloque contra la medida.
A este grupo se sumaron representantes de Renovación Popular y Podemos Perú, así como congresistas no agrupados. Además, siete parlamentarios de Acción Popular optaron por la abstención, contribuyendo indirectamente al resultado final.
Este conjunto de votos terminó configurando lo que diversos analistas calificaron como un “blindaje parlamentario”, al impedir que Sánchez fuera suspendido mientras se desarrollaban las investigaciones en su contra.
La controversia no quedó en el pasado. El episodio fue reavivado el 31 de marzo durante un debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones, donde se cuestionó directamente al candidato de Juntos por el Perú.
Durante el intercambio, un adversario político le recordó que su permanencia en el Congreso fue posible gracias a los votos del fujimorismo, lo que generó una fuerte contradicción en su discurso actual de independencia política.
Impacto en su candidatura
El caso representa ahora un flanco vulnerable en la campaña de Roberto Sánchez. Mientras el candidato intenta posicionarse como una alternativa frente al sistema político, sus críticos subrayan que su continuidad en el Parlamento fue resultado de acuerdos coyunturales con fuerzas que hoy cuestiona públicamente.
Esta situación pone en evidencia las complejidades del escenario político peruano, donde las alianzas pueden redefinirse según el contexto y los intereses del momento. Asimismo, plantea interrogantes sobre la coherencia de los discursos electorales y la percepción ciudadana frente a estos episodios.

