Una investigación del programa dominical Punto Final ha puesto en el centro del debate público los cuestionamientos sobre los filtros aplicados por los partidos políticos en la selección de candidatos al Congreso. El reportaje expone graves antecedentes de postulantes, incluyendo denuncias por amenazas, sentencias judiciales y comportamientos controversiales difundidos en redes sociales.
El caso más alarmante es el de Rolando Cueva García, quien postulaba con el número 21 por Lima en el partido Buen Gobierno, agrupación liderada por Jorge Nieto Montesinos.
Videos con armas y conductas cuestionadas
El informe difundió imágenes en las que se observa a Cueva empuñando un arma, apuntando y simulando disparos contra una víctima imaginaria. En otros clips, también se le aprecia consumiendo bebidas alcohólicas mientras se desplaza en una camioneta en movimiento, lo que ha generado rechazo por el riesgo que implican estas acciones.
Aunque el propio candidato aseguró que el objeto era un encendedor con forma de pistola y calificó el video como una “broma irresponsable”, las imágenes han sido consideradas inapropiadas para alguien que aspira a un cargo público.
Denuncia por amenazas de muerte
Más allá del material audiovisual, la situación se agrava por una denuncia formal presentada en julio de 2023 por un exalumno de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Según el testimonio policial, Cueva y un grupo de personas habrían amenazado al denunciante para que deje de investigar presuntas irregularidades en contratos entre su empresa y la universidad.
El denunciante afirmó que recibió advertencias directas, señalando que tanto él como su familia podrían sufrir consecuencias si continuaba con sus indagaciones. Asimismo, indicó que tomó en serio estas amenazas debido a los videos en los que el candidato aparece manipulando un arma.
Ante estas acusaciones, Cueva negó cualquier participación en los hechos, asegurando que se trataría de un conflicto entre terceros.
Otro punto crítico revelado en la investigación es el vínculo empresarial del candidato. Cueva figura como gerente de Promayers Energy SAC, compañía que habría facturado más de 2.5 millones de soles al Estado.
De ese monto, aproximadamente 1.7 millones de soles provendrían de contrataciones con la UNI, institución donde el propio Cueva estudió y fue miembro del Consejo Directivo. Esta situación ha despertado sospechas sobre posibles conflictos de interés.
Renuncia sin efecto práctico
Tras la difusión del reportaje y el escándalo generado, Cueva anunció que declinaba su candidatura. Sin embargo, este anuncio no tendrá efectos prácticos en el proceso electoral, debido a que el plazo oficial para renuncias venció en febrero.
En consecuencia, su nombre y fotografía permanecerán en la cédula de votación, lo que significa que aún podría recibir votos e incluso resultar elegido, pese a haber manifestado su retiro.

