El proceso por presunta violación sexual que involucra al expresidente José Jerí sumó un nuevo capítulo luego de que uno de los coacusados solicitara la realización de una prueba médica especializada al mandatario, así como pericias adicionales en los objetos incautados durante la investigación.
La solicitud fue presentada por Marco Antonio Cardoza Hurtado, quien enfrenta cargos dentro del mismo proceso penal por hechos denunciados en agravio de una persona identificada con las iniciales CSVN.
Solicitan prueba médica al presidente
De acuerdo con el documento revelado por la periodista Pamela Arroyo, la defensa del coacusado pidió que Jerí sea sometido a una prueba de tumescencia peneana (TPN), un examen médico que evalúa la respuesta fisiológica del organismo ante estímulos específicos.
Según el escrito, esta medida tendría como objetivo aportar elementos técnicos que permitan esclarecer las circunstancias en que se habrían producido los hechos investigados.
El documento sostiene que el examen podría ayudar a determinar si el mandatario habría tenido la capacidad de cometer el delito sexual en las condiciones denunciadas o si, eventualmente, se habrían utilizado objetos u otros medios durante el presunto ataque.
Pericias biológicas en evidencia incautada
Además del pedido médico, la defensa solicitó la realización de nuevas pericias biológicas sobre los objetos incautados en la escena.
Estas diligencias buscarían identificar posibles restos biológicos de la persona agraviada, lo que podría constituir evidencia relevante para confirmar o descartar determinadas hipótesis dentro del proceso.
Este tipo de pruebas suele ser clave en investigaciones de delitos sexuales, ya que permite establecer vínculos materiales entre las partes involucradas.
Solicitud habría sido ignorada
El pedido fue remitido al despacho del fiscal supremo Tomás Gálvez, quien actualmente ejerce como fiscal de la Nación. Sin embargo, según la información difundida, la solicitud no habría recibido respuesta ni se habría ordenado su ejecución hasta el momento.
Esta situación ha generado cuestionamientos sobre el avance del caso y el tratamiento de diligencias solicitadas por las partes involucradas.
Impacto político en el Congreso
Mientras la investigación continúa en el ámbito judicial, el caso también mantiene un fuerte impacto político, debido a que la permanencia de Jerí en el cargo depende de la correlación de fuerzas en el Congreso.
Diversas bancadas ya adelantaron su posición frente a la moción de censura que será debatida en el Pleno extraordinario.
El partido Fuerza Popular fue el único en expresar abiertamente su respaldo al mandatario. Su lideresa, Keiko Fujimori, sostuvo públicamente que promover un cambio en el Ejecutivo a pocos meses de las elecciones podría generar un escenario de inestabilidad política.
Por su parte, el líder de Alianza para el Progreso, César Acuña, afirmó que su bancada iba a votar a favor de la censura, aunque reconoció que aún existen posiciones divergentes dentro del grupo parlamentario.
Escenario político incierto
La discusión parlamentaria se desarrolla en un contexto de fragmentación política y tensión institucional. Aunque la mayoría de agrupaciones se inclina por respaldar la censura, algunos sectores advierten que la salida del mandatario podría abrir un periodo de incertidumbre gubernamental.
Según la Mesa Directiva del Congreso, la sesión extraordinaria se centrará únicamente en debatir la censura, mientras que cualquier eventual moción de vacancia sería evaluada recién en marzo, tras el receso parlamentario.
El pedido de nuevas pruebas en el proceso penal añade presión tanto al sistema judicial como al escenario político. Especialistas señalan que la adopción o rechazo de diligencias técnicas puede influir en la percepción pública sobre la transparencia de la investigación.


