Después de la enfervorizada participación de, muchos entusiastas ciudadanos, en las votaciones que encumbró al pan con chicharrón como campeon mundial de desayunos; y, la explotación mediatica de las presuntas infidelidades (de ida y retorno) de personajes del mundo farandulero, debemos regresar ya a nuestra realidad, antes que, se genere un nuevo “acontecimiento” nacional o internacional que, nos haga olvidar que, millones de hogares solo “disfrutarán” del desayuno campeón por las fotografías o vídeos, porque no solo no están al alcance de sus bolsillos; sino que, como es de público conocimiento, el verdadero desayuno de millones de hogares (los que tienen la suerte de recibirlo) está compuesto por una taza de té; y, un pan con saliva (como acertadamente decía un conocido cómico nacional en una reciente presentación); o, el desayuno carretillero, muy lejos del precio y valor nutritivo del desayuno campeón.
Mientras nos distraíamos con “tan importantes temas” desde el Ejecutivo y Legislativo se seguían tramando; y, plasmando diversas medidas; que, precisamente, no favorecen a una real democracia, ni, a los intereses de los mas necesitados.
Ello, lamentablemente, seguirá ocurriendo, mientras más nos preocupemos en temas como los que titulan el presente comentario; que, por las reales necesidades de cambios sociales, políticos y económicos en nuestro país, limitandonos a esperar cada 5 años a un nuevo “salvador”; que, resulta peor que el que queremos cambiar.
Cuál será la próxima banalidad que nos hará sumirnos en un nuevo sueño de opio, tan deseado por los criminopoliticos nacionales, para seguir haciendo de las suyas?


