La reciente decisión del Tribunal Constitucional que anuló la condena de 12 años de prisión contra Daniel Urresti por el asesinato del periodista Hugo Bustíos Saavedra ha generado una fuerte reacción pública y reavivado el debate sobre justicia, memoria y prescripción de delitos cometidos durante el conflicto armado interno.
La resolución del máximo intérprete de la Constitución dispuso la nulidad de la sentencia emitida en 2023, argumentando que se vulneró el principio de legalidad penal al aplicar la figura de crimen de lesa humanidad a hechos ocurridos en 1988. Según el tribunal, al tratarse de delitos comunes, la acción penal ya había prescrito, por lo que ordenó la inmediata libertad del exministro del Interior, cuya excarcelación debe ser ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Tras conocerse el fallo, Sharmelí Bustíos Patiño, hija del periodista asesinado, expresó su indignación a través de redes sociales. En un mensaje cargado de emotividad, recordó que su padre habría cumplido 76 años este 20 de febrero y lamentó que, en esa misma fecha, quien fue condenado por su asesinato recupere la libertad. “Tu memoria estará siempre por encima de la ignominia”, escribió.
Caso Hugo Bustíos
El caso Bustíos es considerado uno de los procesos más emblemáticos de violencia contra periodistas en el Perú. El corresponsal de la revista Caretas fue asesinado el 24 de noviembre de 1988 en Ayacucho, en pleno contexto de la violencia política que marcó al país durante las décadas de 1980 y 1990.
Bustíos, quien además se desempeñaba como presidente en funciones de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú en Huanta, salió esa mañana en motocicleta junto a su colega Eduardo Rojas para investigar el asesinato de dos personas en la localidad de Erapata. Durante el trayecto, ambos fueron interceptados por una patrulla militar que les ordenó dirigirse al cuartel de Castropampa para obtener autorización para fotografiar la escena.
Según testimonios recogidos durante el proceso judicial, el jefe militar de la base informó a Bustíos que un presunto integrante de Sendero Luminoso lo había señalado como colaborador subversivo. Poco después, un grupo de efectivos salió del cuartel y, tras permitirles continuar su labor periodística, los comunicadores fueron atacados a balazos.
Gravemente herido, Bustíos pidió a su compañero que escapara para salvar su vida. Minutos después, explosivos fueron detonados sobre su cuerpo, provocándole la muerte.
La anulación de la condena ha reabierto el debate sobre los límites de la justicia transicional en el país y el tratamiento jurídico de los crímenes ocurridos durante el conflicto armado interno. Analistas advierten que el fallo podría sentar un precedente que impacte en otros procesos similares, mientras organizaciones de prensa y derechos humanos alertan sobre el riesgo de que se consolide un escenario de impunidad en casos emblemáticos.


