El presidente José Jerí anunció la declaratoria de estado de emergencia en la frontera con Chile, una medida extraordinaria que busca reforzar el control estatal y responder de manera inmediata al creciente flujo de migrantes que intenta ingresar al país de forma irregular. La decisión, aprobada en un Consejo de Ministros extraordinario, permitirá activar acciones urgentes para fortalecer la vigilancia, mejorar la operatividad en los pasos fronterizos y articular operativos policiales y militares.
En un comunicado difundido en redes sociales, Jerí explicó la dimensión de esta medida:
“Vamos a declarar el estado de emergencia en la frontera con Chile para generar tranquilidad ante el riesgo de ingreso de migrantes sin autorización y que podría amenazar la seguridad ciudadana.”

Refuerzo policial y militar en Tacna
Durante la conferencia de prensa, el canciller Hugo de Zela detalló que el ministro del Interior viajará a Tacna para supervisar directamente las acciones. Subrayó que el Gobierno mantiene coordinación permanente con la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), con el fin de manejar la situación bajo estándares internacionales.
De Zela señaló que el estado de emergencia permitirá incrementar la presencia de las fuerzas del orden, una respuesta que busca frenar el ingreso irregular ante el desborde de las capacidades locales.
“No tenemos condiciones ni capacidad para recibir más migrantes; nuestras capacidades están colmadas. Vamos a aplicar estrictamente las leyes peruanas”, enfatizó.
El canciller aclaró que esta decisión no es aislada, pues se evalúa declarar el estado de emergencia en toda la línea fronteriza sur, donde se han identificado nuevos intentos de ingreso informal.
Un aumento acelerado de flujos migratorios
La medida surge tras reportes que indican un incremento significativo de migrantes extranjeros —principalmente venezolanos, haitianos y colombianos— intentando ingresar por pasos no autorizados. La Policía de Fronteras alertó que en las últimas semanas se detectó un incremento de grupos que intentan ingresar a pie o con apoyo de organizaciones irregulares.
La situación se ha visto además tensionada por declaraciones en Chile. José Antonio Kast, candidato presidencial por el Partido Republicano, lanzó un ultimátum a los migrantes irregulares:
“Tienen 103 días para salir voluntariamente de nuestra patria”, una frase que podría motivar desplazamientos hacia países vecinos, entre ellos el Perú.
Gobierno regional de Tacna respalda la medida, pero pide apoyo logístico
El gobernador regional de Tacna, Luis Torres Robledo, respaldó la decisión del Ejecutivo y recordó que su gestión había solicitado esta declaratoria días antes debido al colapso de la capacidad de respuesta regional.
Torres pidió que el Gobierno central asegure la logística necesaria para la Policía y el Ejército:
“No solo hay que enviar más refuerzos, sino también garantizar alimentación, descanso y equipos adecuados. Estamos haciendo equipo para detener esta avalancha de ilegales”, afirmó.
Asimismo, llamó a ambos cancilleres (Perú y Chile) a coordinar una respuesta humanitaria conjunta, resaltando que, pese a su situación migratoria irregular, los extranjeros “son seres humanos y merecen un trato digno”.
El gobernador también advirtió que el cierre de pistas y desvíos en plena temporada navideña podría generar molestias locales, pero sostuvo que la prioridad es evitar el descontrol en la frontera.

