Un contundente megaoperativo de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitió intervenir a más de 50 personas durante una fiesta clandestina en el distrito de San Juan de Lurigancho, donde funcionaba el bar ilegal conocido como “Tayta”. La acción se desarrolló en la intersección de la avenida Los Jardines Oeste con el jirón Las Grosellas y formó parte de una investigación por presuntos vínculos con facciones de la organización criminal transnacional “Los Antitren”.
Según informaron las autoridades, el local operaba como un punto de reunión de integrantes de la presunta banda Los Desa NG, identificada por la Dirincri como una facción activa de esta red delictiva. Tras semanas de seguimiento e inteligencia policial, se ejecutó la intervención que permitió desarticular la estructura y decomisar evidencia clave para investigaciones por extorsión, tráfico ilícito de drogas y tenencia ilegal de armas.
Durante el operativo, los agentes incautaron armas de fuego, municiones de distintos calibres y artefactos explosivos, además de drogas, teléfonos celulares y documentos. En los dispositivos móviles se hallaron fotografías y videos donde los intervenidos aparecen portando fusiles, pistolas, revólveres y explosivos, material que, de acuerdo con la Policía, habría sido utilizado para amenazar y extorsionar a empresas de transporte, comerciantes y empresarios en distintos puntos de la capital.
La intervención culminó con la detención de 48 personas, entre ellas 27 varones (24 venezolanos y tres peruanos) y 21 mujeres (16 venezolanas, cuatro peruanas y una colombiana). La PNP informó que la mayoría de los intervenidos registra antecedentes por delitos graves y que dos cuentan con requisitoria vigente, lo que refuerza la hipótesis de que el establecimiento no solo funcionaba como centro de diversión ilegal, sino también como base de operaciones de actividades criminales.
Un aspecto que encendió las alertas de las autoridades fue la presencia de tres menores de edad, quienes fueron puestos a disposición de las instancias correspondientes. Al respecto, el general Lozada advirtió sobre una preocupante tendencia: la captación temprana de jóvenes por parte de estas organizaciones. “No tienen ningún miramiento. Desde adolescentes vienen siendo promocionados dentro de este mundo delictivo. No descartamos que estos lugares sean utilizados como centros de adoctrinamiento”, señaló el alto mando policial.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, las reuniones en el bar “Tayta” no se limitaban a encuentros festivos. Las autoridades sostienen que en estos espacios también se habrían planificado futuros actos delictivos, principalmente vinculados a extorsiones y tráfico de drogas en otros distritos de Lima Metropolitana.
Las diligencias continúan a cargo de la Brigada Especial de Investigación contra la Criminalidad, mientras los detenidos permanecen bajo custodia para las investigaciones correspondientes. Este operativo se suma a las acciones desplegadas por la PNP para golpear las estructuras del crimen organizado y frenar la expansión de redes transnacionales que buscan asentarse en zonas estratégicas de la capital.

