El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, anunció que presentará su renuncia al Colegio de Abogados de Lima (CAL) tras la elección de Delia Espinoza como nueva decana de dicha institución. La decisión, según explicó, responde a la necesidad de evitar posibles conflictos administrativos y garantizar el normal ejercicio de sus funciones.
En declaraciones a Canal N, Gálvez sostuvo que su salida del CAL busca prevenir situaciones que podrían interferir en su rol como titular del Ministerio Público. “Creo que no queda otra que renunciar al Colegio de Abogados de Lima y colegiarse en otro colegio”, afirmó, al referirse al estilo de liderazgo de Espinoza, a quien calificó como una persona “vehemente”.
Evitar conflictos institucionales
El fiscal de la Nación explicó que su permanencia en el CAL podría derivar en eventuales procesos administrativos en su contra, debido a las facultades que tiene la decana del gremio. En ese contexto, consideró que lo más prudente es apartarse de dicha institución para evitar cualquier tipo de interferencia en su labor.
“Puede iniciar procesos administrativos, buscar inhabilitar. Como eso genera conflicto en la función, hay que evitarlo simplemente”, señaló Gálvez, dejando entrever su preocupación por una posible confrontación institucional.
Como alternativa, anunció que se colegiará en el Colegio de Abogados del Callao, lo que —según indicó— le permitirá ejercer su profesión sin estar bajo la jurisdicción del CAL. “Con eso ella no tiene competencia sobre mí”, precisó.
Tomás Gálvez reconoce triunfo de Delia Espinoza
Pese a sus cuestionamientos, Tomás Gálvez reconoció que la elección de Delia Espinoza como decana del CAL fue “clara y contundente”. En ese sentido, le expresó sus felicitaciones y le deseó éxitos en su gestión al frente del gremio de abogados más importante del país.
Espinoza logró imponerse en la segunda vuelta electoral frente al abogado Humberto Abanto, consolidando su liderazgo en el ámbito jurídico. Su elección ha generado diversas reacciones en el sector legal y político, especialmente por su trayectoria como exfiscal de la Nación.
La decisión de Gálvez se produce en un contexto de alta tensión dentro del sistema de justicia peruano, marcado por disputas entre distintas autoridades y cuestionamientos a la independencia de las instituciones.

El cambio de colegiatura, si bien es una decisión administrativa, refleja las diferencias existentes entre figuras clave del ámbito jurídico. Además, pone en evidencia la importancia de los colegios profesionales en la regulación del ejercicio de la abogacía y su posible impacto en la carrera de los funcionarios públicos.
La renuncia de Gálvez al CAL no afecta su cargo como fiscal de la Nación, pero sí marca una postura frente a la nueva gestión del gremio. Su decisión busca blindar su función de eventuales controversias que puedan surgir en el plano administrativo o disciplinario.

