Ante el anuncio del Gobierno de Chile sobre el inicio del proceso de expulsión de migrantes en situación irregular, el Ejecutivo peruano dispuso el reforzamiento inmediato de la seguridad en la frontera sur, especialmente en la región Tacna, con el objetivo de prevenir ingresos no autorizados al territorio nacional.
El ministro del Interior, José Zapata, informó que desde la noche anterior la Policía Nacional del Perú (PNP), junto con Migraciones y Aduanas, activó un operativo especial de control fronterizo para responder ante cualquier eventual impacto derivado de las nuevas medidas migratorias adoptadas por el país vecino.
“Desde anoche, la Policía Nacional, Migraciones y Aduanas han reforzado sus acciones en la frontera, ante el anuncio del país vecino de expulsar a ciudadanos en situación migratoria irregular”, declaró el titular del sector Interior.
Como parte de esta estrategia, un total de 135 efectivos policiales se encuentran desplegados de manera permanente en la zona limítrofe, resguardando la soberanía nacional a lo largo de la carretera y en sectores críticos de la pampa fronteriza. De este grupo, 100 agentes fueron trasladados desde las regiones de Cusco, Ica, Arequipa y Puno para reforzar la vigilancia.
La operación contempla presencia policial constante en los 14 hitos divisorios ubicados entre los complejos fronterizos de Complejo Fronterizo Santa Rosa y Complejo Fronterizo Chacalluta. Estas zonas están bajo la jurisdicción de los puestos de vigilancia Bolognesi y Santa Rosa, considerados puntos estratégicos para el control migratorio.

El jefe de la Región Policial Tacna, Víctor Luna, supervisa directamente el despliegue operativo y mantiene en alerta máxima al personal policial para responder de forma inmediata ante cualquier situación irregular que pueda presentarse.
Para garantizar una cobertura más eficiente, se ha implementado un sistema de patrullaje motorizado con patrulleros asignados a cada puesto de vigilancia, además de motocicletas y cuatrimotos que permiten desplazamientos rápidos en terrenos de difícil acceso.
A ello se suma el fortalecimiento de la vigilancia aérea mediante drones operados por personal especializado, lo que facilita el monitoreo en tiempo real de áreas vulnerables y pasos no habilitados frecuentemente utilizados para cruces irregulares.
Durante la noche, el control se intensifica con la instalación de 10 torres de iluminación estratégicamente distribuidas en la zona fronteriza. Estas estructuras buscan impedir el tránsito clandestino de personas y reforzar la capacidad de respuesta ante movimientos sospechosos.
Según información proporcionada por la Policía Nacional, hasta el momento no se han registrado ingresos irregulares ni un incremento inusual del flujo migratorio tras el anuncio realizado por Chile. Sin embargo, las autoridades peruanas mantienen la vigilancia activa y no descartan eventuales movimientos migratorios en los próximos días.
La medida responde a la preocupación por el posible desplazamiento de ciudadanos expulsados desde territorio chileno hacia la frontera peruana, lo que podría generar presión sobre los sistemas de control y seguridad en la región sur.

