El candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, ha generado polémica tras denunciar un supuesto fraude electoral sin presentar pruebas concretas y anunciar una recompensa económica para quienes puedan demostrar irregularidades en el proceso.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales durante la madrugada del jueves, el líder político ofreció S/ 20,000 a cualquier persona que entregue información verificable sobre presuntos actos de fraude o sabotaje en las elecciones presidenciales. El anuncio estuvo dirigido especialmente a trabajadores o personas vinculadas a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) o a entidades relacionadas con el proceso electoral.
“El Perú merece elecciones transparentes. Si tienes información veraz y comprobable sobre posibles irregularidades, Renovación Popular ofrece S/ 20,000 de recompensa”, señaló López Aliaga, quien además garantizó “confidencialidad absoluta” y “protección de identidad” para quienes decidan aportar datos a través de un correo habilitado por su organización política.
La medida ha sido cuestionada por diversos sectores, debido a que el propio candidato no ha presentado evidencia concreta que respalde sus acusaciones de fraude. A pesar de ello, ha insistido en la existencia de irregularidades en el proceso electoral, lo que ha incrementado la tensión en el escenario político.
Cabe recordar que días atrás, el martes 14 de abril, López Aliaga participó en una manifestación frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones, donde lanzó duras declaraciones contra el sistema electoral. En ese contexto, llegó a advertir que podría “incendiar la pradera” y declararse en insurgencia, lo que generó críticas por el tono confrontacional de su discurso.
Rafael López Aliaga cambia de postura y pide anular elecciones por vía formal
Sin embargo, en un giro posterior, el candidato optó por una vía institucional y presentó una solicitud formal ante el JNE para suspender la proclamación de los resultados correspondientes al segundo y tercer lugar en la elección presidencial.
En la carta dirigida al presidente del JNE, Roberto Burneo, López Aliaga argumentó que existieron fallas logísticas que habrían impedido el voto de aproximadamente 608,000 ciudadanos en Lima Metropolitana.
Según su planteamiento, si bien se habilitaron 13 centros de votación adicionales el lunes para permitir el sufragio de más de 50,000 electores afectados por problemas operativos, esta cifra representaría solo una parte del total de ciudadanos que no pudieron ejercer su derecho al voto.
El candidato sostiene que estas deficiencias podrían haber influido en los resultados finales, motivo por el cual solicita la revisión del proceso antes de oficializar los resultados definitivos. No obstante, hasta el momento no ha presentado pruebas documentadas que respalden la magnitud de las irregularidades denunciadas.
Este escenario se desarrolla en medio de un proceso electoral altamente competitivo y con resultados ajustados en la disputa por los primeros lugares. Las acusaciones de fraude, sin evidencia verificable, han sido un factor recurrente en distintos procesos electorales en la región, generando preocupación sobre su impacto en la confianza ciudadana.
Especialistas han advertido que este tipo de declaraciones puede afectar la percepción pública sobre la transparencia del sistema electoral, especialmente cuando no están acompañadas de pruebas concretas. En ese sentido, han reiterado la importancia de canalizar cualquier denuncia a través de los mecanismos institucionales establecidos.
Mientras tanto, las autoridades electorales continúan con el cómputo oficial de los votos y la evaluación de eventuales observaciones, en un contexto donde la legitimidad del proceso dependerá en gran medida de la transparencia, el respeto a los resultados y la confianza en las instituciones.

