El candidato presidencial Roberto Sánchez, líder de Juntos por el Perú, afirmó que, en caso de llegar al poder, respetará plenamente la autonomía del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), aunque expresó fuertes cuestionamientos hacia la gestión de su actual presidente, Julio Velarde.
En declaraciones recientes, Sánchez buscó disipar temores sobre una posible intervención política en la entidad monetaria, considerada clave para la estabilidad económica del país. “La política de Estado de independencia del Banco Central no se toca. Jamás hemos planteado cambiar su autonomía”, enfatizó, rechazando lo que calificó como intentos de generar “pánico financiero” por parte de sus detractores.
El candidato, que disputa el pase a la segunda vuelta frente a Rafael López Aliaga y que podría enfrentarse a Keiko Fujimori de Fuerza Popular, aseguró que su postura es clara: mantener la institucionalidad del BCRP, pero abrir un espacio de diálogo para revisar ciertas decisiones técnicas.
Posición de Roberto Sánchez frente a Julio Velarde
Sánchez, quien ha sido cercano al expresidente Pedro Castillo —quien mantuvo a Velarde en el cargo durante su gestión—, señaló que no tendría inconveniente en reunirse con el titular del banco central para discutir diferencias específicas sobre política económica.
Uno de los principales cuestionamientos del candidato se centra en la composición de las reservas internacionales del país. Según explicó, Perú mantiene solo entre el 5% y 6% de sus reservas en oro, una proporción que considera baja en comparación con otros países como Chile, Brasil o Estados Unidos.
“A mí no me alegra una macroeconomía feliz si veo una microeconomía de desprotección”, sostuvo Sánchez, al plantear la necesidad de mayor coherencia entre los indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana de los ciudadanos.
En esa línea, criticó que el país no haya incrementado sus reservas en oro en momentos en que los precios eran más bajos, lo que —según su análisis— habría permitido mayores beneficios económicos en el contexto actual de altos valores del metal.
Otro punto de discrepancia es la política de inversión en deuda externa. Sánchez cuestionó que el Perú adquiera bonos del Tesoro estadounidense con rendimientos inferiores al 1%, mientras que el propio país accede a financiamiento externo pagando tasas de interés que oscilan entre el 7% y 8% anual.
Asimismo, el candidato expresó su preocupación por las tasas de interés en el sistema financiero nacional, que —según indicó— han alcanzado niveles de hasta 30% anual. Este escenario, afirmó, ha contribuido a que una gran parte de la población quede excluida del sistema formal.
“Los beneficios del sistema financiero el año pasado fueron de 25,000 millones de soles, pero la mayoría de peruanos no accede a créditos formales”, señaló. Según su diagnóstico, esta situación empuja a muchos ciudadanos hacia mecanismos informales de financiamiento, como los préstamos “gota a gota”, asociados a prácticas de extorsión.
Sánchez también hizo referencia a posibles conflictos de interés en la gestión del BCRP, al señalar que Velarde tendría participación accionaria en diversas empresas del sistema financiero. Este aspecto, según el candidato, debería ser evaluado en términos de transparencia y gobernanza institucional.
Pese a sus críticas, el postulante reiteró que su eventual gobierno no interferirá en la autonomía del Banco Central, considerada un pilar fundamental de la estabilidad económica peruana durante las últimas décadas.

